Cuento terminado. ¡Un desafio menos!

Esta hecho con mucho amor
El Desafio de los Cuatro Reinos
Prologo (escrito por Cibergame)
La obra nos narra las aventuras que tienen cuatro valientes hombres dentro de un mundo imaginario o de ficción para conseguir un preciado objeto valioso para un Dios muy poderoso y salvar sus respectivos reinos.
Un relato ameno y fácil de entender con un mátiz fantatico en un ambiente de aventuras y retos.
El autor lo relata con gran maestría e imaginación.
Historia
Previo
Un día, un poderoso dios bajo de los cielos de Mundo Minecraft, y reunió a los grandes gobernantes del mundo, en tres días, en una antigua ruina donde se reunían los majestuosos emperadores en el mundo antiguo. Y alzo sus manos en aquel sitio, y se juntaron rayos, lluvia, olas, lava, tornados, para formar un monumento digno del dios mas poderoso jamás existido...
El sitio estaba bañado en oro, con diamantes de tamaños jamás vistos y esmeradas que brillaban como si fuesen un Sol, y Lxuser se dejo caer en su trono de obsidiana, y espero...
Capitulo 1, La Reunión
Y al cabo de tres días, ahí estaban todos. El señor de los elementos, Tejedor, de las tierras oscuras, junto a Kain, señor del fuego, del desierto, Sharz, señor de los ninjas, de las selvas profundas y de los cielos, apareció Aco, quien gobernaba las nubes.
Y al reunir-se, Lxuser los invito a sentarse en sus respectivos tronos. Y con su profunda voz, les dijo
-Queridos señores de las tierras, cielos y aguas, os he reunido hoy, en el trigésimo-segundo decenio de la creación de este mundo, para una prueba, una muestra del valor y vuestra devoción, y lo mas importante, vuestra supervivencia. -Los gobernantes se miraron entre ellos con caras inexpresivas y aterradoras- Se acerca el momento que vuestros respectivos pueblos serán asediados, y esta en manos de vuestros mismos sirvientes salvarlas. Reunid a aquellos vasallos mas valientes y sabios en la Catedral del Viento, donde Vigon, el eterno, les dirá que deberán hacer para conseguir aquello que os permitirá sobrevivir...-Y al finalizar, hizo un movimiento y desapareció en la oscuridad del trono...
Todos los presentes estaban sorprendidos y sin hallar aire en sus gargantas, sin poder alzar la voz, ni tan siquiera la posibilidad de dar comunicarse con el resto del mundo, partieron hacia sus respectivos reinos, pensando que y quien les esperaba...
Capitulo 2, El principio... Del FIN
Elements, tierra del agua, coexistía con el resto de los elementos en una simbiosis casi perfecta. Tierra, agua, fuego y viento coexistían en una zona oscura donde nadie se acercaba debido a su poder en las fuerzas del mal que habitaban sus alrededores, generando un páramo naturalmente seguro y estable, en perfecto equilibrio con el resto. Pero ese día seria distinto. Una fuerza enorme, invadió la ciudad, un monstruo legendario, la Guardián de Mar, quería romper ese equilibrio, quería destruir la ciudad que tanto tiempo llevaba en paz, y parecía que lo quería hacer a gran velocidad. Zombis, esqueletos, peces-guardianes, ahogados, atacaban en todas las direcciones de la ciudad. Tejedor, recién llegado del encuentro, tenia la mente sudorosa, no sabia como responder, debido a que no esperaba un ataque de esas dimensiones, combinado con un tiempo soleado que podría deshidratar a cualquiera. Y se decidió a encontrar al soldado mas valiente y sabio que podía, un buen hombre llamado Medina, que acudió a la cita de su rey.
-¿Me habéis llamado?-Dijo de forma apresurada, su ciudad estaba en peligro
-Si, necesito tu ayuda. Debes acudir a la Catedral del Viento, y reunirte con El Eterno. El tiene la clave para salvar al reino.-Tejedor estaba siendo contundente en su orden-Iras, y traerás paz al reino. Te voy a ceder la Armadura Azul y el viejo pergamino, para que puedas protegerte y cumplir con tu objetivo. No voy a hacerte perder mas tiempo, ve-Le espetó.
Y Medina salio del castillo a toda prisa, cogió unas manzanas y unas patatas de su vieja casa y salio con el viejo Huardian, el caballo mas fiel del reino. Pero no pudo resistirse a mirar atrás y ver como, poco a poco, destruían todo aquello que amaba...
En Hermandad, nada estaba mejor que en Elements. Había empezado con un viento que parecía mas un aviso que un desastre, pero junto al mismo, vino un huracán, y aparecieron un millar de Hombres-Cerdo del mismo. Kao pudo ordenar a sus habitantes, entrenados en el arte del ocultismo, que se escondieran, pero requirió que su vasallo mas eficiente, Assassins, viniese a su presencia. Le dio comida y una magnifica armadura, hecha con un cristal encantado tan poderoso que podía ocultarse en cualquier bioma, y un arco que podía durar hasta el fin de los días. Y partió hacia la Catedral, con sigilo y sin poder resistirse a dejar un montón de pepitas de oro a sus espaldas...
Valentia, ciudad de los desiertos, jamás había contemplado una tormenta como esa. Estaban acostumbrados a la arena, pero el granizo y la nieve no eran comunes y solo lo contaban aquellos aventureros que salieron hacia las montañas. Kain, llamo a Sergy, el mejor constructor de su corte, aquel que le había sido fiel desde el primer día de su reinado, aquel que había diseñado un sistema de defensas tan eficiente que podía repeler cualquier ataque. Pero la lluvia no entro nunca en sus planes. Una lluvia ácida que derretía los muros de arenisca, que debilitaba los cultivos, junto a los golems y momias zombis que atacaban la ciudad. Y Kain le pidió a Sergy que fuese lo mas cauteloso posible, y que consiguiese una solución, ya que el debía proteger la ciudad. Y le dio la vieja azada, con un poder divino, para que lo guiase en su aventura. Y saliendo en una vieja gruta secreta, fue hacia la Catedral del Viento.
Deberíais de haber visto Andromeda, ciudad de las nubes, creada por los mejores ingenieros en su tiempo, con jardines que parecían el Edén para cualquier herbolario y siempre rodeados de las criaturas mas hermosas posibles. Aco vivía disfrutando de las vistas estrelladas y su protección aérea que les generaba la gran altura, y el mero hecho que cualquier ser de la tierra tenia una gran desventaja al subir a una altitud donde la presión era tan baja... Pero nadie podía imaginar, que de un día para otro, un dragón llegaría a la ciudad y nadie le podía hacer frente, nadie de los valientes soldados, ni siquiera Aco... Y entonces, ese dragón, conocido como Vagales el escupe-hielo, gobernó la ciudad. Pero Aco se acordaba de la Catedral del Viento, y decidió a llamar a Flegrei, para que acudiera a la cita.
-Flegrei, querido amigo...-Aco se notaba tenso-Debes acudir a la Catedral del Viento, debemos salvar a la ciudad, y al mundo...
-Esto, ¿tiene que ver con tu marcha hace unos meses?-Flegrei se mostraba confuso-Cuando volviste, dijiste que no había pasado nada, pero que reforzáramos la ciudad... Y ahora, con ese dragón...
-Debes acudir-Aco le miró y cogió sus Elytras y su Hacha dorada-Toma, tomalas, consigue aquello que nos devuelva la libertad. Nosotros resistiremos.
Y los cuatro valientes acudieron a la Catedral del Viento, cada uno con sus dudas y sus sentimientos encontrados, sin saber que les esperaba en ese lugar.
Capitulo 3, El Portón
El primero en llegar fue Assassins, pero como buen ninja criado en Hermandad, nadie supo de su presencia hasta que el resto llegaron. Exploro la Catedral, pero no hubo manera de entrar de ninguna forma. Solo había una puerta donde cuando se acercaba, brillaba de una forma verde muy rara...
El siguiente en llegar fue Sergy. Como buen constructor, estaba instalado y prácticamente se podía decir que llevaba ahí unos meses con solo un par de días, debido a su buen uso de los materiales que tenia a su alrededor. Y de igual forma que Assassins, el cual vio como al acercarse Sergy a la misma puerta, adquiría un tono rojizo...
Pasaron las noches, y en una de ellas, cuando la luna estaba a medio crecer, se escucharon unos ruidos desde el bosque. De ahí salía Flegrei, perseguido por un par de zombis que querrían hacerse un festín, pero al salir de las ramas, se puso sus Elytras y en un movimiento rápido, se puso detrás de los zombis, cercenándolos con sendos golpes de hacha. Y se fijo en Sergy, que justo alzaba su azada.
-¿Y esa arma?-Dijo Flegrei, sorprendido por una azada como una arma ofensiva, pero adquirió un tono mas amigable-soy Flegrei, de Andromeda, enviado por Aco. ¿Sois El Eterno?
-No-Sergy rascándose la cabeza-Me llamo Sergy, enviado por Kain de Valentia. Creo que ambos estamos en la misma tesitura, a Valentia la están atacando y mi rey me dijo de acudir aquí.
Resulto que ambos compartían similares gustos para la construcción, con dos estilos diferentes pero con un fin común, crear un mundo mucho mas bello para sus habitantes. Y fueron al portón, donde Flegrei brillo con un dorado, mientras que Sergy lo hacia con su rojo redstone.
Pero no lograron mucho tiempo mas para compartir sueños y ambiciones, ya que al mediodía del día siguiente, se les apareció una sombra, el líder de los Sombras de Hermandad, Assassins hizo su aparición.
-No hace falta que alcéis azada y hacha, Sergy y Flegrei-Dijo con una voz confiada, debido a que había visto sus habilidades en los días previos-Estoy aquí con el mismo propósito que vosotros, entrar en la Catedral. Soy Assassins, líder de los Sombras de Hermandad, vine por el mismo motivo que vosotros.-Y giro su cabeza hacia el pequeño monte-Y ahí viene alguien, lo he observado el último día, parece ser que también por el mismo motivo...
Y apareció Medina de golpe, e hizo un movimiento para sacar su Hoja de Ilum, pero al ver que ninguno de los presentes era hostil, decidió de no sacarla.
-¡Hola! Soy Medina, de Elements-Vio sus caras y empezó a comprender el pergamino que le dio su Rey. Eran los cuatro vasallos-Sois de Hermandad, Andromeda y Valentia, ¿verdad?
Todos los presentes asintieron
-Perfecto, el pergamino tenia razón-Lo saco de su mochila-Y aquí pone que debemos acercarnos los cuatro al portón y solo los cuatro pueden abrirlo.
Y después de que cada uno leyese el mismo texto, se acercaron a la puerta. Pero al empezar, si que brillaron los cuatro con Rojo, Verde, Dorado y Azul, siendo este último Medina, pero hubo un momento en que sus brillos se juntaron y formaron un color blanco que abrió ese portón...
Capitulo 4, El Eterno y el laberinto de la Eternidad
Los cuatro entraron formando un rombo. Delante Medina, en los lados Sergy y Flegrei, y detrás Assassins, que controlaba los 360 grados alrededor de ellos. Y al acercarse a lo que parecía un viejo altar, vieron a su derecha, en el suelo, viejos restos de huesos, que parecían de bandidos que habían logrado entrar (cada uno se dio cuenta que iban en grupos de cuatro, y eran traidores a sus respectivos reinos), pero ninguno de ellos parecía haber usado sus armas.
Y una figura se alzo, y con una voz serena les gritó:
-Bienvenidos a mi hogar, en la Catedral del Viento, el último resto del mundo antiguo, soy El Eterno, Vigon, el arquitecto de Lxuser. Fui desterrado en esta catedral, a construir eternamente la catedral y nunca terminarla. ¿Quienes sois y cual es vuestro propósito?-Apunto con su espada hacia los cadáveres del clan Conoof, antiguos asaltadores que fueron desterrados y se consideraban los saqueadores mas peligroso del mundo. Hacia años que no se veían, y su presencia era muestra de peligro-Ellos trataron de volverse hacia su dios, y fueron destruidos por completo. Espero que ese no sea vuestro propósito...
Flegrei, el mas diplomático de los presentes, fue el primero en hablar:
-Somos vasallos de los reinos de Andromeda, Valentia, Hermandad y Elements, hemos acudido aquí porque es nuestra única opción para salvar a nuestros reinos.- Flegrei cogió aire-El mundo como lo conocemos se esta terminando, estamos siendo asaltados por criaturas legendarias. ¡Necesitamos de su ayuda para poder salvar a nuestro pueblo!
Vigon los miro de forma rara, como entrando en un trance. Assassins se aferró a su espada, ese tipo de trances son muy traicioneros, pero Vigon solo alzo su voz:
-Hace mucho tiempo... Hablamos antes de la creación de vuestros reinos, había otros cuatro. Y un día, fallamos-Puso la mano en su cabeza-Fallamos en nuestro gran objetivo para nuestro dios, y por encima de ello, le falle yo. Y las cuatro ciudades, los cuatro reinos, de un día para otro, fueron sepultados, por agua, por arenas y tierra, por el frío viento helador y por una ola de calor, que termino la completa desaparición de cualquier resto de civilización en ese momento. Y se volvió a empezar, y vuelve a suceder...-Entono una pausa larga hasta que el mismo la rompió-Y volverán a nacer otros reinos. Es lo natural.
Y Assassins, que había sobrevivido a todos los biomas, a todo tipo de heridas, que estaba acostumbrado a sobrevivir a cualquier situación, dijo:
-No es posible, no se puede destruir todo. No hay forma natural de borrar del mapa un reino.-Parecía sobresaltado-Nosotros somos supervivientes en Hermandad, viviremos mas allá de cualquier desastre.
-¿Conoces la leyenda de Halgan? Seguro que no. Fue un reino anterior a vuestros tiempos. Era la capital mas bella del mundo, la mitad sumergida bajo el mar y la mitad en tierra, con la arquitectura-Se notaba nostalgia en la voz de Vigon-Era una ciudad que hicimos para ser eterna, para ser imposible de olvidar-Los miró fijamente-Y parece ser que fue olvidada... Yo era el arquitecto de la corte, fui ofrecido para ser el mismo arquitecto de Dios, y él solo me pidió una cosa. Y no lo conseguí, no fui capaz. No era lo suficientemente listo, hábil para conseguirlo, fuerte para construirlo. No fui capaz y mi castigo fue peor que el de la muerte, el de ver como todo aquello que quería fuese destruido delante de mis ojos.
Medina estaba sobresaltado, como si alguien le hubiese tirado un cubo de aceite hirviendo por encima.
-¡Pero nosotros no hemos hecho nada! No hay constancia en ningún reino de que nadie haya ofendido al Dios.-Su voz iba subiendo de tono-¡Hemos hecho siempre lo correcto!
Vigon se lo miró. Tenia algo de razón, pero no estaba curtido en mil batallas y mil historias. Cuando vio que volvía a unas pulsaciones adecuadas, prosiguió:
-Nadie hace nunca nada. Eso también lo vivimos. Pero conseguimos que nos diera una tregua a cambio de algo magnifico, algo digno de un dios. El Daboragh, la escultura perfecta en la que un dios puede asemejarse y unirse de forma eterna. Pero nunca fui capaz de hacerlo.
Flegrei y Sergy, grandes arquitectos, hablaron:
-Podemos hacerlo juntos, podemos ofrecer aquello que una vez se le ofreció para que salve al mundo, para evitar esto...
Vigon les hizo una señal para que fueran con él, y lo siguieron hasta una puerta misteriosa. Cuando estaban delante, se notaba una sensación a "nunca regresar", a algo que te empujaba hacia fuera, ya que dentro estaba el mayor abismo, el mayor miedo de cualquier ser vivo.
-Bienvenidos al Laberinto Eterno-Dijo Vigon-Aquí es donde yace todo lo necesario para construirlo. Pero debéis saber que no sois los primeros en entrar, pero nunca nadie volvió de este sitio. Ahí se encuentra todo lo necesario para salvar a vuestro pueblo, y-Inspiro profundamente-Satisfacer a nuestro Dios. Solo puedo daros esto-Y les alargo un pergamino...
Capitulo 5, divide y vencerás
Cuando se internaron en el mismo, decidieron ir todos juntos, debido a que Vigon les había advertido que un hombre o mujer solo no podía, pese a las reticencias de Assassins y Medina de ir juntos, ya que ambos eran mas impulsivos. Pero una vez dentro, siguieron un pasadizo hasta un cruce. En ambos sentidos se notaban dos sensaciones diferentes... En el de la derecha, se notaba una sensación de hogar, de calor, de amor, de sensaciones buenas, con una particular olor a pan recién hecho, mientras que el de la izquierda, había una sensación de vacío. Se miraron entre ellos, y de golpe Sergy saco el pergamino. Parecía que había una inscripción:
"Tres pruebas debéis completar. En la primera, debéis despojaros de todo aquello que os une al mundo terrenal, y superar a todos vuestros deseos, ..." El resto del papel parecía ilegible. Los cuatro argumentaron que camino tomar:
-Debemos ir hacia la izquierda-Dijo Sergy-Es el camino que nos llevara fuera de los vicios terrenales de la derecha.
-¿Pero, y si en verdad tenemos que atravesarlos para superarlos?-Medina no lo tenia claro-Hacer lo que parece que se quiera que se haga
-¿Assassins? Tu eres quien domina este tipo de decisiones, y sabes valorar los peligros-Dijo Flegrei-Ambos caminos pueden traicionarnos de formas muy distintas...
Assassins, después de un tiempo de reflexión, finalmente dijo:
-Debemos ir hacia la derecha. Es el camino indicado. Es aquello a lo que debemos enfrentarnos, es aquello que debemos repeler de nuestro cuerpo.
-Lo siento Sergy, pero somos tres contra uno-Dijo Flegrei-Sigamos pues...
Y se adentraron hacia ese camino, y de golpe esa sensación de comodidad se volvió en una sensación de vacío, como el camino de la izquierda... Y se dieron cuenta, ambos camino convergen hacia el mismo destino. No parecía un laberinto...
Y de golpe, los cuatro notaron como una sensación de desvanecimiento. Y se despertaron, sin nada, salvo los dos pergaminos y sus ropajes, sin armaduras ni armas. Y se despertaron en lo que parecía un pozo, y al comprobar que todos estaban bien, y con Assassins aun examinando la estancia, una voz se les apareció.
-Bienvenidos a mi juego-Dijo la voz, pero otra la contrarió-¡Eh, a nuestro juego!
-Perdona hermano, Bienvenidos a Nuestro Juego-Debéis superar 3 pruebas para superar y avanzar a la siguiente sala, y conseguir aquello que buscáis.-Parecía un ser humano, pero cortado por la mitad con dos personalidades muy distintas.
-Dani, debemos darles algo-Dijo Men-Algo de comer, que nos van a desfallecer
Dani se los miraba con su ojo de mala forma:
-Que sufran-Y se alzaron hacia un sitio desconocido...
Había un montón de sensaciones en el habitáculo, pero el mas acertado era perplejidad.
Se adentraron hacia lo que parecía una habitación con cuatro puertas diferentes. Cada una tenia algo raro, y en cada uno había un camino distinto. Parecían como si les empujasen en formas distintas, cada uno llamando a uno de los miembros hacia el mismo. Se dieron cuenta de algo raro, que parecían caminos que no podrían ir juntos, pero tampoco podían arriesgarse a separarse. Pero una voz resonó:
-Jijijijijijiji, veo que habéis descubierto que los caminos, son individuales. Solo el miembro mas vinculado a su propio camino puede seguirlo y conseguir superarlo. Pero las pruebas son imposibles para aquellos mortales-Parecía la voz del gemelo Dani
-Y nadie lo ha conseguido-Dijo Men-Ni siquiera llegar a la misma sala final de cada camino. Lo diseñamos para tal propósito, el que nadie nunca fuese capaz de superarlos. ¡Divertíos!
Y los cuatro se miraron, y decidieron cada uno ir hacia un camino, pero los cuatro al atravesar cada portal, gritaron:
-¡Por el Mundo Libre!
Capitulo 6, La Locura de Medina
Medina avanzaba por el camino. Parecía un bosque verde, de con un cielo azul claro, con nubes que parecían de algodón, con un sol que brillaba pero no dolía, con un viento fresco y suave. Pero llego a un lago, donde aparecía una figura marrón, que al girarse se empezó a girar y girar, y de golpe todo cambio, todo se volvió rojo, bosques quemados, prados áridos y desiertos, con alternancias de calor extrema, lluvias torrenciales y frío congelador. Y parecía que aquel sujeto estaba a gusto:
-Bienvenido a la Locura, soy Taz-Dijo, con una boca enorme y unos dientes largos, iba de color marrón y parecía confundible con el entorno-Debes vencerme para conseguir el cristal de Kayhax, que supongo que es lo que buscas...
Medina inmediatamente trato de atacar, pese a estar desarmado, pero su oponente también lo estaba... Pero todo sucedió muy rápido. De golpe una tormenta transportó a Medina hacia una zona rocosa, al lado de una cueva, donde se desprendía un calor de color azul... Medina, herido, fue hacia dentro, siendo el sitio mas seguro donde podía reposar, pese a que no fuese para nada seguro en su parecer...
Y al adentrarse en la misma, encontró una mujer, diferente, con una aura muy rara a su alrededor.
-Por fin vienes, por fin un sucesor para cumplir. Yo soy Pinpilla-Se notaba algo que no estaba bien, como si no fuera de carne y hueso-Soy la esencia de quien era anteriormente, ya que yo era la elegida de mi pueblo para ayudar a Vigon a construir algo digno de un dios, pero no conseguí nunca superar la prueba de Taz... Y me quede retenida aquí, en solo una esencia ya que ni la muerte puede salvarme de la eternidad en ese sito... Pero tu aun puedes conseguirlo, aun puedes conseguirlo gracias a todo aquello que en vida pude reunir y derrotar a Taz, y liberarme... En la cueva tienes todo lo necesario para derrotarlo en un combate individual, una espada azul, una armadura de malla y un escudo que puede proteger a una legión de un ataque. Pero para derrotar a Taz, necesitas algo mas... Profundo. -Parecía feliz de volver a hablar con otro ser pero triste por el cometido que le pedía-Nunca encontré la solución como un ser vivo, pero si después de la muerte. Parecía algo increíble, pero profundamente y mentalmente es lo mas complicado que se le puede pedir a alguien, combatir su miedo y locura interno, y confiar intrínsecamente en si mismo. Algo que desarme al mundo Lokko, a esta habitación...
Y Medina tardo un par de días de recuperación, con la compañía de Pinpilla que se le hizo mucho mas llevadera, hablando de sus respectivos reinos en su momento y dándose cuenta de la similaridad de ambos reinos de origen. Y al tercer día, se preparó para enfrentarse a Taz, que estaba enfrente del lago, en el mismo sitio...
Y al llegar, lo desafió:
-¡Taz, rey de Lokko, te desafío a un duelo!- Gritó Medina
-La ultima vez no funciono... Y en esta tampoco-Y Taz cerro los ojos, alzando sus brazos, y dos tormentas, una de arena y otra de nieve fueron hacia Medina, que uso su escudo, pero parecía que no era el movimiento correcto. Aun así, lo protegía de cuanto Taz (sin cesar) le mandaba, agua, hielo, fuego, tierra, viento, arena... Pero al probar de atacar, se dio cuenta que quedo desprotegido... Y lo arrasaron los ataques de Taz, pero una mano lo trato de arropar, dándole energía. ¡Era Pinpilla! Parecía que esta vez quien se enfrentase a Taz no estaría solo, no esta vez. Y le susurro:
-Usa tus sentimientos, que sean ellos los que te protejan...
Y Medina se alzo, y volvieron los ataques, pero en vez de protegerse con el escudo, cerro los ojos y se concentro en eliminar todo su miedo, y de golpe, esos ataques que deberían hacer acertado en él, no lo hicieron... Y todo quedo como al llegar a aquel sitio, y Taz delante tenia el rostro contrariado... Pero se recupero cuando de golpe alzo su Hacha y se dispuso a enfrentarse en un combate individual.
Y el combate sucedió muy rápido, debido a la igualdad de los oponentes. Parecía que espada y hacha chocaban en una multitud de chispas, cuando un movimiento rápido de Medina puso en jaque a Taz, que no parecía acostumbrado a un combate contra alguien de un estilo tan distinto a los que conocía. Y Medina en un par de cortes consiguió que Taz yaciese en el suelo, y mirándolo, dijo:
-Eres digno-Taz alargo sus brazos, en el derecho apareció un Cristal blanco, conocido como Bytron, y en la izquierda, un Peto-El Cuerpo Tranquilo te protegerá de cualquier ataque mental, como has demostrado que eres digno del mismo...
Y la sala paso de ser algo inmenso a ser simplemente un pasadizo hacia una pequeña zona... Y Medina miro a Pinpilla, y ella a él, y le dijo:
-Gracias, espero que nos veamos, y recuerda de buscar aquello que te dije-Dijo con un tono blanquecido hasta que se desvaneció...
-Que mala pata-Dijo Medina riéndose de tal broma en un momento de tensión.
Capitulo 7, todo lo que reluce
Flegrei se adentro hacia su camino, y según avanzaba, las paredes empezaron a cambiar. Iba avanzando y cambiaron de una especie de tierra, a una piedra, a una mena de hierro, a una brillante mena de redstone, mena de lapislázuli, una mena muy brillante de oro y finalmente la mena de diamante, la que brillaba de tal forma que Flegrei no podía abrir los ojos. Y de golpe, la habitación se materializo en una sala hecha de terracota, con todos los colores formando un arco iris espectacular. Flegrei estaba fascinado, y de golpe se le apareció un hombre, con el pelo largo, vestido de negro y le dijo:
-¿Fascinado? Yo también llegue en su día a esta sala, y mi rostro se asemejaba mucho al tuyo-Levanto las manos a modo pacifico, cuando Flegrei, al escucharlo se puso en modo defensivo-Soy Werisef, el rey de las minas de Elk, pero creo que nadie se acuerda de ese sitio ya... Veo que estas fascinado por la Habitación del Creativo, como cualquiera que se adentrase en la misma. Es una habitación que te permite construir con cualquier material de ensueño, pero solo hay un limite: ¡Tu Imaginación!
-Debo volver a mi mundo, debo conseguir un material para el Dios.-Flegrei parecía resistirse un poco al encanto-Por mucho que esto sea el sueño de cualquier arquitecto, necesito salir de aquí. Me esperan en el otro lado-Trato de apuntar hacia alguna dirección, pero no había salida ni entrada...
-No hay salida, una vez entra no hay forma de salir. Y terminas dominando esta sala para tus fines-Alzo las manos y de golpe una masa fundida dorada se unió a él-Quédate aquí conmigo o sufre las consecuencias...
Flegrei lo tenia claro, no podía ganar la batalla. Pero al intentar el primer movimiento contra Werisef, lo dejo inmovilizado unas vallas de cuarzo.
-¿Aceptas?
-Si, me quedo-Dijo Flegrei-A fin de cuentas, esto es para siempre, ¿No?
Werisef se río de forma malvada pero complacido...
Y le enseño en el siguiente día a dominar la sala. Parecía que cualquier cosa que hicieses en la misma se podía materializar. Y aparecieron jardines, rascacielos, palacios, mansiones de la mano de Flegrei. Todo aquello que había proyectado en su vida, de una forma u otra, podía volverse realidad... Menos, como le dijo Werisef, algo que atentase contra la Habitación, es decir, una arma...
Y en la noche, sentados en un inmenso balcón, hablaron y bebieron, y comieron las cosas mas deliciosas que pudiesen imaginar. Y de golpe dijo Flegrei:
-¿Que es el Daboragh? El Eterno nos hablo de ello...-Dijo Flegrei-Se que no nos conocemos de nada, pero eres el único que me puede dar una respuesta...
-El Daboragh... Me acuerdo cuando Vigon nos lo pidió. Nos pidió a cada uno una cosa muy distinta. A Pinpilla un Cristal de Bytron, el cristal que permite encerrar esencias, a Dani le pido el kit del Herrero Legendario, que eran las herramientas mas poderosas jamás creadas, hechas por el mismísimo Obsidian, de quien debes conocer su descubrimiento, la Obsidiana, algo que solo el dominó. -Parecía que era una historia que no había contado hacia mucho tiempo, y olvidado-A Men le pidió el Cuenco de los Deseos, un ítem que permite que cualquier sueño del ser vivo que lo pose pueda realizarse, y a mi me pidió que le encontrase el Diamante Verde, para unir a todas las piezas. Pero nunca lo he llegado a concretar. Parece ser que es un bloque hecho con el poder absoluto de la creación. Pero descansa, no lo conseguirás-Werisef veía la misma mirada encendida que tuvo el en su día
Pasaron un par de días, con Flegrei dominando prácticamente a la perfección el poder de la sala. Y probo varias veces de convocar algún diamante, sin éxito. Cada vez, la sala le generaba un ataque eléctrico, como si de un rayo se tratase, invisible a la vista humana. Y vio como Werisef, poco a poco, construía su propio mundo, siendo la cosa mas bella en la creación. Pero Flegrei le pregunto:
-¿No te sientes solo?-Flegrei dijo con un tono triste en la voz-Me parece maravilloso pero es un lugar solitario...
-Nunca lo había pensado... Siempre he estado absorbido por esta sala, y ella a mi me confería poderes y vida. Pero nunca pensé en la idea de salir-Se le encendieron los ojos, pero su piel de golpe se volvió blanca-¿Que me pasa?
Una voz resonó:
-¡Werisef, quedas destronado!-Y Werisef desapareció de delante de Flegrei-Y tu, ¡serás condenado a construir para mi eternamente!
Flegrei trato de usar el poder de la sala para contrarrestarla, pero no podía con ello, y tras tres horas de intensa lucha, parecía que iba a perder, cuando de golpe, ¡Werisef volvió a aparecer! Y gritó:
-¡Quizás yo no tenga futuro, pero la corrupción de esta sala no manchara ninguna alma mas!- Y apuntando con el brazo, empezó a lanzar un rayo dorado como los que había usado con Flegrei al llegar.
Flegrei se le unió, lanzando un rayo dorado también, y juntos empezaron a sincronizar sus mentes hasta un punto de fusión y el arco iris se volvió blanco, después estaba mal ordenado, una gamma de rojos, de amarillos, de azules... Y de golpe, todo se volvió piedra. Pero antes de poder descansar, Werisef le dijo:
-Vamos a convocar el diamante verde-
Y unieron fuerzas para sacar todo el diamante de la sala y unirlo para formar un bloque de diamante, y de golpe, unas pequeñas esmeradas se fusionaban con oro y diamante, dando un diamante cristalino verde, junto a unas botas.
-Las botas de Ayur-Dijo Werisef-Mi último resto en la tierra... Gracias-Y despareció
Y se puso las botas y cargo con el diamante Flegrei, hacia la puerta que había aparecido ante él.
Capitulo 8, la escalada y el oro negro
Assassins llego a la sala. Parecía que simplemente había un muro, sin fin. Y no había otra forma. Se armo de fuerzas, y empezó a subir. Y paso de una roca fría a otra mas húmeda, a una caliente y finalmente una roca muy blanda, cada una peligrosa en su elemento, en la primera tratando de evitar una congelación de su cuerpo, en el segundo tratando de evitar caer por un mal agarre, en el tercero una roca en la que parecía que no podías mantenerte mas que un segundo, y en la cuarto una roca que parecía fácil, pero su carácter plástico-elástico la hacia la mas difícil de subir. Y al llegar arriba, después de un día de escalada, Assassins estaba agotado. Estaba exhausto por la diferencia de presión, parecía que había bajado a las profundidades de mar, y no podía respirar bien. Cuando consiguió alzar la vista y levantarse, vio que delante de él tenia a los Dos, Dani y Men, riéndose de él. ¡Como osaban reírse de el guerrero mas poderoso del mundo! Alzo desafiante y les dijo:
-Dadme aquello para el Daboragh, y no sufriréis-Le costaba respirar, mucho aire para sus pulmones
-¿Le damos las herramientas, Men?-Dijo Dani
-Las conseguimos para nosotros-Dijo Men-Si las quiere, que nos gane en combate, en la Cima del Fondo. Como es nuestro primer desafío, te dejamos elegir...
-...Cualquier arma que desees, como nosotros cuando llegamos aquí.-Y le invito a coger una de las armas que había en los estantes.
A Assassins le interesaba cualquier arma, pero obviamente le llamo la atención una espada de madera, que parecía débil pero emanaba una energía ingente diferente, pero se decidió por una espada de diamante, con excelentes poderes. Y se enfrento a los Dos, que portaban con ellos dos espadas de piedra, simples pero, como pudo apreciar Assassins, eran veloces como la espada de Oro, eficientes como la de Diamante, y pese a poder resistirse en los primeros envites, parecía que la presión le estaba afectando en sus movimientos, que eran muy lentos comparados con los de superficie. Y en un movimiento ágil de Men, quedo desarmado, en uno de los bordes de la cima. Y vio como ambos lo apuntaban, pero en vez de matarle, le empujaron hacia el vacío...
Y al cabo de un par de días, se levanto. Y lo primero que vio fue a ¿Sergy? ¿Como había llegado ahí?
-Veo que ya estás despierto... Si, soy real-Dijo Sergy, que estaba manipulando algo pequeño-Parece ser que mi sala estaba vinculada a esta, y mi desafío solo fue encontrar esto-Le mostró un cuenco, pero hecho de Cuarzo pulido-en un pozo de un liquido espeso como la lava, que parecía oro, pero del color del carbón. Me costo un par de días, pero conseguí hacer un equipo de exploración submarina y lo encontré. En verdad no fue tan fácil, pero me extraño mucho no necesitar nada mas que mi potencial de supervivencia al máximo, suerte que en Valentia Kain me ha dado materiales menos comunes... Aun así, creo que lo llaman el Cuenco de los Deseos, pero solo me llevo hasta a ti el camino, y el único que he podido desear es que te recuperases de forma veloz. Y lo has hecho. ¿Que paso?
-Me vencieron, arriba de la cima, por la presión... No podía respirar-Assassins parecía avergonzado de perder-Tengo que volver y derrotarlos.
-Y lo harás, gracias a esto-Y le alargo el Cuenco-Concéntrate en pedir lo que quieras, y si es noble, te lo podrá conceder.
Assassins lo recibió, y deseo poder luchar en todas las condiciones sin tener que depender de nada, y de golpe le cayo en sus pies una Mascara, la mascara de hierro, con tres rallas rojas de diferente longitud, y al ponérsela, con cautela, vio como todo a su alrededor adquiría una nitidez increíble.
Y le dijo a Sergy que lo acompañase, con su traje de buceo, hacia la cima. Y juntos, delante de la misma, Sergy convoco el Cuenco, y creo una subida hacia la cima.
Arriba, estaban los Dos. Los miraron de forma sorprendida, como si no esperasen a otro oponente, y menos a uno que habían derrotado. Pero al hacer Sergy un movimiento para ponerse en posición de ataque, Assassins lo freo. Quería un uno contra uno, con ellos.
-Quiero la revancha-Y agarró la Espada de Madera-Y lo quiero ya-Se puso la Mascara.
-Tu mismo-Le dijeron, y alzaron las espadas.
Pero todo sucedió mas rápido de lo que podían imaginar. Nadie era superior a Assassins, en el Mundo actual o el Antiguo, y en tres movimientos cercioró por la mitad a los Dos.
-Fue algo divertido-Dijo Dani
-Sufrieron-Sonrió Men
Y ambos desaparecieron y de golpe la sala se volvió pequeña y circular con una puerta a una sala, donde había una luz...
Capitulo 9, la creación y el último reto
Medina y Flegrei estaban en la sala, y de golpe, aparecieron Assassins y Sergy.
-¿Lo tenéis?-Dijo Medina, y mostró su Cristal
Flegrei mostró el Diamante Verde, Sergy el Cuenco, y Assassins, las Herramientas, hechas de un mineral oscuro vítreo, la Obsidiana.
Y de golpe, se abrió una puerta, y una voz familiar los llamo.
-Lo...lo...lo habéis conseguido-Vigon no se los esperaba de nuevo, y parecía mas preparado para un ataque que para ver aquello que portaban-Venid, todos al Altar. Dejad las cosas en su sito correspondiente-Y parecía que cada cosa tenia un sitio, algo que no se habían fijado al llegar.
Y les pidió que se apartaran de ahí, y colocado en el centro, Vigon pronuncio:
-Obsidiana, Esmeralda, Diamante, Cuarzo, elementos viles para la mente, elementos puros para crear el mundo, en las esencias, la Comida (señalo el cuenco), la Creación (las herramientas), el Hogar (señalo el bloque) y la Vida (señalo el cristal). ¡Juntaros a través de mi para terminar la obra maestra y crear el Daboragh!
Y los cuatro elementos envolvieron a Vigon y de golpe, después de un destello, el cual nadie pudo reaccionar y, por mucho que hubiesen reaccionado, nadie podría haber hecho nada, vieron a una figura, que no era Vigon.
-Bienvenidos, sois responsables de esto, junto a mi querido Vigon, que esta descansando en paz-Dijo la figura mientras en su mano había un pequeño reloj, pero diferente-El Daboragh, el reloj que perdí al crear el mundo, tal como era. Me gusta, aunque un Dios debe ser neutral. Habéis cumplido con vuestro propósito, así que voy a levantar el séquito de vuestros reinos-Lxuser alzo la mano izquierda y se noto como una calma-Pero antes de dejaros marchar, quizás debéis enfrentaros a aquello que asediaba a vuestro pueblo. El Dragón Vagales, La Guardián de Mar, Mitiko, líder de los hombres infernales, y CVP, líder de los Golems azules.
Y de golpe aparecieron los cuatro, pero al ponerse a atacar a los cuatro, Lxuser alzo su mano, y de golpe, los cuatro desaparecieron.
-Quería ver cuanto estabais dispuestos, y me halaga.-Lxuser los miro de forma tranquila-Podéis quedaros con lo que conseguisteis ahí, y recuperar aquello que perdisteis, pero a cambio, no recordareis nada de lo que paso en esta Catedral, solo que cumplisteis con vuestro deber-Alzo el Reloj, y los cuatro se desvanecieron.
Al cabo de una semana, se levantaron. Sus reyes les recibieron, pero no pudieron decir nada de lo ocurrido, aunque sabían que estaban a salvo. Y se escribieron leyendas acerca de lo ocurrido, a cada cual mas estrambótica, pero al final, Lxuser se lo miraba desde lejos. Estaban a salvo, de momento...
FIN